lunes, 9 de mayo de 2011

Texto narrativo n°2

Despertar

Abrí los ojos y miré a mi alrededor. Estaba desorientado. Me sentía un extraño en un cuarto desconocido. Los cuadros parecían otros y por un momento dudé del lugar en donde estaba. Miré el reloj. Marcaba las 6 de la mañana. Tenía sed. Al bajar, noté que el sol comenzaba a salir. Se escuchaban  los primeros pájaros cantar y el ruido de los insectos en el jardín era cada vez más fuerte. Cuando salí a la terraza quedé impresionado.
                Nunca me había detenido a observar el gran paisaje que tenia.  Allí estaban ellas, como dos grandes edificios de la naturaleza, con su enormidad y sus diversos relieves. Los primeros rayos de sol acariciaban la cumbre y los pájaros volaban por encima de ella.  Me sentí como un pequeño en un mundo de gigantes. Noté con claridad como abundaba la vegetación cerca de la tierra. Los árboles creaban un enorme techo para los animales e iban desapareciendo a medida que la altura iba creciendo. La cumbre estaba repleta de nieve, como si Dios hubiese derramado un balde de pintura blanca sobre ella. Pensé en la tranquilidad y el silencio que habría allí arriba. Pensé en Dios, y si podría  encontrarlo en alguna de las cumbres, sentado en una silla y mirando hacia abajo, cuidándonos. Al lado había otra exactamente igual, la vegetación presentaba la misma diversidad y los mismos colores. Era un poco más alta y con más nieve en la cumbre, parecían una pareja,  divididas por un pequeño rio, como si estuviesen algo enfadadas entre ellas y necesitaban la distancia. Los rayos de sol eran cada vez más intensos, y el rocío comenzaba a caer. Me sentía bien, en paz.
Desperté con el sonido de la alarma. Estaba desorientado. Mire el reloj y eran las 6 de la mañana. Tenía que empezar a arreglarme para ir a trabajar. Me levanté de la cama y caminé hacia el baño. Me tenía que afeitar. Algo en mi mente no me dejaba tranquilo, como cuando soñás y no recuerdas que soñaste. ¿Había tenido una pesadilla? No parecía. Más bien, creo que había soñado con algo majestuoso.

2 comentarios:

  1. Marian
    Recuerdo el primer texto en el que relatabas la historia de un chico y su primer encuentro con las montañas. Si bien, al leer este texto, algunas frases me remontan a esa primera escritura, veo que el relato es claramente otro. Al hablar de cimas, nieve, ríos y alturas lograste referirte a las montañas sin nombrarlas, felicitaciones!

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  2. camila, por qué "el relato es claramente otro"?

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